Sinequias vulvares
Los labios menores se pegan entre sí. Se ve como una membrana que cubre la entrada, y muchas veces lo nota el pediatra antes que la mamá.
Casi siempre sin cirugíaMucha gente cree que la urología infantil es solo de niños. No lo es: las niñas tienen infecciones urinarias que se repiten, labios menores pegados, escapes de orina en la escuela y malformaciones de la vía urinaria.
Revisado porDr. Arturo Javier Cavazos Castro
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédula profesional 10402640 · Formado en el Instituto Nacional de Pediatría
Casi toda la consulta de niñas se concentra en estos temas. Ninguno es raro y todos tienen solución.
Los labios menores se pegan entre sí. Se ve como una membrana que cubre la entrada, y muchas veces lo nota el pediatra antes que la mamá.
Casi siempre sin cirugíaTres o más al año, o una sola con fiebre alta en una niña pequeña. Ahí hay que buscar la causa, no solo dar otro antibiótico.
Requiere estudioSe moja en la escuela, corre al baño y no alcanza, o deja unas gotas en el calzón después de orinar. Muy frecuente y muy tratable.
Sin cirugíaRiñón dilatado, duplicación del sistema o reflujo detectados en el ultrasonido prenatal o en un estudio posterior.
SeguimientoSe llaman sinequias vulvares o adherencias labiales. Los labios menores se unen entre sí formando una membrana delgada que puede cubrir parcial o casi totalmente la entrada de la vagina y a veces la salida de la orina.
Pasan porque a esta edad la niña tiene niveles bajos de estrógenos y la mucosa es muy delgada. Cualquier irritación, sea de jabón fuerte, del pañal o de una rozadura, hace que las superficies se peguen al cicatrizar. Casi siempre se resuelven solas en la pubertad, cuando llegan los estrógenos.
La mayoría de los casos. No hay que hacer nada más que cuidar la piel.
Con crema, no con separación forzada.
Esto es lo que no hay que hacer: separarlas jalando. Duele mucho, sangra y la zona vuelve a pegarse, casi siempre peor que antes, porque cicatriza sobre tejido lastimado. Cuando hace falta tratar, se usa una crema con estrógeno durante unas semanas junto con lubricación, y se separan solas.
Las niñas tienen más infecciones urinarias que los niños porque la uretra es más corta. Una infección aislada se trata y ya. El problema es cuando vuelven.
Muchas «infecciones de repetición» resultan ser vulvovaginitis: irritación de la zona por jabón, ropa apretada o mala técnica de limpieza. Arde al orinar pero el urocultivo sale negativo. El tratamiento es completamente distinto.
Es la causa que más se pasa por alto. Un recto lleno presiona la vejiga, impide el vaciado completo y la orina que se queda estancada se infecta. Tratar el estreñimiento resuelve muchos casos.
Niñas que se aguantan toda la mañana, que orinan de prisa sin vaciar bien o que lo hacen en mala postura. La disfunción de vaciado es tratable y es una causa muy frecuente.
Después de una infección con fiebre alta, o ante infecciones repetidas, se estudia con ultrasonido y a veces cistografía para descartar reflujo vesicoureteral o malformaciones.
Una niña que ya controlaba y se moja en la escuela no es una niña floja ni distraída. Casi siempre es una de estas cuatro cosas, y todas tienen tratamiento.
La vejiga se contrae antes de estar llena. Corre al baño con urgencia, muchas veces al día, y a veces no alcanza. Suele cruzar las piernas o sentarse sobre el talón para aguantarse.
No quiere usar el baño de la escuela y aguanta toda la jornada. La vejiga se distiende, se vacía mal y termina escapando.
Deja unas gotas en el calzón minutos después. Casi siempre es orina que quedó atrapada por la postura al orinar, y se corrige enseñando a sentarse bien.
Otra vez. Es la causa de fondo en una proporción enorme de los escapes diurnos.
Horario fijo de baño cada dos o tres horas, sentarse con los pies apoyados y sin prisa, y tomar suficiente agua en la mañana.
Que la dejen ir al baño cuando lo pida, sin permiso especial. Suena menor y cambia el resultado.
Buena parte de la irritación vulvar que vemos viene de limpiar de más, no de menos. Estas son las recomendaciones que damos en consulta.
Nada de jabones perfumados, geles de baño ni burbujas. La zona se lava por fuera, no por dentro.
Dando toquecitos, sin frotar. La humedad atrapada irrita y favorece infecciones.
Enseñárselo en cuanto empieza a hacerlo sola. Es lo que evita arrastrar bacterias hacia la uretra.
Nada de mallas apretadas todo el día ni ropa interior sintética. Y dormir sin nada apretado ayuda.
Es de las causas más frecuentes de vulvovaginitis en niñas pequeñas.
Cambiar el traje de baño en cuanto salen. Estar horas con el traje húmedo irrita mucho.
La preocupación más común que nos llega antes de agendar es cómo va a ser la exploración. Aquí está la respuesta.
Tres cirujanos pediatras del Instituto Nacional de Pediatría. Las niñas son la mitad de la consulta de urología pediátrica.
Cirujano pediatra · Urología pediátrica
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Reseñas publicadas en el perfil de Google del Dr. Alejandro Pájaro. No las editamos.
Excelente médico y excelente ser humano, recomiendo ampliamente al doctor Alejandro, ya que ha sido pieza fundamental en la mejoría de mi hija. Con nada del mundo podremos pagar todo lo que el doctor ha hecho por nosotros.
Un ser humano y médico excelente, que brinda servicio con calidad y calidez, paciencia y respeto por sus pacientes. En momentos donde ya no sabía a quién acudir, él nos dio un diagnóstico correcto para mi hijo.
Excelente médico, amable, cordial y con alta calidad humana, y sobre todo con mucho conocimiento en su área. Tenía muchas dudas sobre el padecimiento de mi pequeño y tuvo la paciencia de resolver todas mis dudas paso a paso.
Lo que más nos preguntan las mamás de niñas.
Son adherencias entre los labios menores: se pegan entre sí formando una membrana delgada que puede cubrir parcial o casi totalmente la entrada.
Ocurren porque en la infancia los niveles de estrógeno son bajos y la mucosa es muy delgada, así que cualquier irritación hace que las superficies se peguen al cicatrizar. Casi siempre se resuelven solas en la pubertad.
No a la fuerza, nunca. Separarlas jalando duele mucho, sangra y la zona vuelve a pegarse, casi siempre peor, porque cicatriza sobre tejido lastimado.
Cuando de verdad hace falta tratarlas, se usa una crema con estrógeno durante unas semanas junto con lubricación, y se separan solas.
Cuando le cuesta orinar o el chorro se desvía, cuando queda orina atrapada y gotea después, cuando hay infecciones urinarias de repetición, cuando hay irritación persistente, o cuando la membrana cubre casi toda la entrada.
Si la niña orina bien y no tiene molestias, lo correcto es no hacer nada más que cuidar la piel.
Lo primero es confirmar que sí son infecciones: muchas resultan ser vulvovaginitis, que arde igual pero tiene urocultivo negativo y tratamiento distinto.
Si sí lo son, las causas más frecuentes son el estreñimiento, aguantarse la orina y vaciar incompleto. Y ante infecciones repetidas o una con fiebre alta, se estudia el riñón para descartar reflujo.
Es irritación de la vulva y la entrada de la vagina, muy común en niñas antes de la pubertad. Da ardor al orinar, enrojecimiento, comezón y a veces flujo.
Las causas más frecuentes son jabones perfumados, baños de burbujas, ropa apretada, traje de baño húmedo por horas o limpieza de atrás hacia adelante. Se trata cuidando la piel, no con antibiótico.
Es frecuente y tiene tratamiento. Casi siempre es vejiga hiperactiva, aguantarse demasiado porque no quiere usar el baño de la escuela, goteo posterior por mala postura al orinar, o estreñimiento.
Lo que más ayuda: horario fijo de baño cada dos o tres horas, sentarse con los pies apoyados y sin prisa, y hablar con la escuela para que la dejen ir cuando lo pida.
Breve, externa y con mamá o papá presente todo el tiempo. Se le explica antes a la niña qué vamos a hacer, se hace en posición cómoda y se detiene si ella lo pide.
Es una revisión de la zona externa. No se hace nada invasivo en una consulta de rutina.
Agua sola o un jabón muy suave sin perfume, solo por fuera. Nada de geles perfumados ni baños de burbujas, que son una de las causas más frecuentes de irritación en niñas pequeñas.
Y secar dando toquecitos, sin frotar. La humedad atrapada irrita.
Muchísimo, y es lo que más se pasa por alto. Un recto lleno presiona la vejiga, impide el vaciado completo y favorece tanto los escapes como las infecciones.
Muchas niñas van al baño todos los días pero vacían incompleto, así que los papás no sospechan que hay estreñimiento.
Para infecciones urinarias, escapes de orina, sinequias vulvares y malformaciones de la vía urinaria, el urólogo pediatra. Es lo que atiende todos los días.
La ginecología pediátrica se ocupa de otros temas y a veces se trabaja en conjunto. Si en la consulta vemos que corresponde a otra especialidad, te lo decimos y te derivamos.
Dr. Arturo Javier Cavazos Castro
Cirujano pediatra con alta especialidad en urología pediátrica, formado en el Instituto Nacional de Pediatría. Cédula profesional 10402640 · Pediatría 13632041 · Cirugía pediátrica 14117742.
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