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Guía para papás

Frenillo lingual corto

Se llama anquiloglosia y hoy se corta de más. Lo que decide no es cómo se ve el frenillo, sino si está estorbando: en el bebé, para comer; en el niño, casi nunca para hablar.

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro, cirujano pediatra

Revisado porDr. Arturo Javier Cavazos Castro

Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica

Cédula profesional 10402640 · Formado en el Instituto Nacional de Pediatría

Qué es la anquiloglosia

El frenillo lingual es la membrana que une la parte de abajo de la lengua con el piso de la boca. Todos la tenemos. Se habla de anquiloglosia, o frenillo corto, cuando esa membrana es tan corta o está insertada tan adelante que limita el movimiento de la lengua.

La palabra clave aquí es limita. Un frenillo puede verse corto y funcionar perfecto. Y uno puede verse casi normal y estar impidiendo que un bebé se prenda al pecho. Por eso el diagnóstico se hace mirando qué hace la lengua, no cómo se ve el frenillo.

3 a 11De cada 100 recién nacidos
Más en niñosCasi el doble que en niñas
FunciónLo que decide, no la apariencia
MinutosLo que dura el procedimiento

Los tipos de frenillo lingual

Se clasifican según dónde se inserta el frenillo en la parte inferior de la lengua. Cuanto más cerca de la punta, más restringe el movimiento. Toca cada tipo para ver la diferencia.

Tipo 1: inserción en la punta

El frenillo llega hasta la punta de la lengua. Es el más evidente: la punta se ve con una muesca o en forma de corazón al sacarla. Suele ser el que más restringe.

Visibilidad

Evidente a simple vista

Restricción

Habitualmente alta

El tipo no decide por sí solo. Un tipo 1 en un bebé que come bien y sube de peso no se toca. Un tipo 4, casi invisible, puede estar causando un problema real de lactancia. Siempre se valora la función.

Las señales que sí importan

Estas son las que llevan a valorar. Ninguna es "se ve corto".

Dolor en el pezón al amamantar

Dolor que no cede aunque corrijan la postura, grietas o pezón que sale aplanado, en forma de lápiz labial.

El bebé se suelta y llora

Se prende, chupa un poco, se suelta, vuelve a intentar. Tomas eternas que terminan en frustración de los dos.

Poca ganancia de peso

La señal más objetiva. Si el bebé no está subiendo lo esperado y la lactancia es un martirio, hay que revisar la boca.

Chasquido al mamar

Un clic audible porque pierde el sello con el pecho, y a veces mucho aire tragado con cólicos después.

No saca la lengua más allá del labio

O la saca con una muesca en la punta, en forma de corazón.

No la levanta hacia el paladar

Con la boca abierta, la lengua no alcanza a subir. Esa es la limitación funcional que de verdad cuenta.

Valoración de frenillo lingual en el Centro CUP, CDMX
En la valoración pedimos ver una toma. Cómo se prende el bebé dice más que cualquier fotografía del frenillo.

En el bebé: la lactancia

Este es el escenario donde cortar el frenillo cambia las cosas de verdad, y a veces en la misma toma. Pero antes hay que descartar lo demás, porque no todo problema de lactancia es un frenillo.

  1. Primero, la técnica

    Muchísimos problemas de agarre se resuelven cambiando la postura y la profundidad con la que el bebé toma el pecho. Vale la pena una asesoría antes de pensar en cortar.

  2. Después, la valoración

    Se revisa el movimiento de la lengua, se observa una toma completa y se pesa antes y después si hace falta. Con eso se sabe si el frenillo es el que estorba.

  3. Y si sí, la frenotomía

    Es rápida. En recién nacidos se hace en el consultorio, con anestesia local, y el bebé puede volver al pecho enseguida. Cuando funciona, la mejoría se nota en días.

¿Y los problemas de habla?

Aquí hay que ser claros porque circula mucha desinformación. El frenillo corto rara vez es la causa de que un niño hable mal. La mayoría de los problemas de pronunciación son de desarrollo del lenguaje y se resuelven con terapia, no con un corte.

Cuando el frenillo sí interfiere, suele afectar sonidos concretos que requieren levantar la punta de la lengua, como la erre, la ele, la te y la de. Y aun así, lo primero es la valoración con terapia de lenguaje: si el niño puede producir el sonido con ayuda, el frenillo no era el problema.

Cortarle el frenillo a un niño de cuatro años para que hable mejor, sin una valoración de lenguaje previa, casi siempre es un procedimiento que no hacía falta.

Cuándo no hace falta cortarlo

El frenillo lingual se ha vuelto un diagnóstico de moda. Estas son las situaciones en las que lo correcto es no tocar nada.

Déjalo así

Un frenillo que se ve corto pero no estorba, no se corta.

  • El bebé come bien y sube de peso
  • La mamá amamanta sin dolor
  • El niño ya come sólidos sin dificultad
  • Habla bien o su problema es de desarrollo del lenguaje
  • Solo lo notaron en una revisión de rutina

Vale la pena valorar

Aquí sí conviene que alguien lo revise con calma.

  • Dolor persistente al amamantar pese a corregir la técnica
  • Mala ganancia de peso con lactancia difícil
  • El bebé no puede sostener el agarre
  • No levanta la lengua ni la saca del labio
  • Terapia de lenguaje que se estancó por movilidad de la lengua

El procedimiento

Se llama frenotomía cuando solo se libera la membrana, y frenuloplastia cuando además hay que reconstruir con puntos. Cuál toca depende de la edad y del grosor del frenillo.

Cómo es según la edad

En recién nacidos y lactantes pequeños la membrana es delgada y con pocos vasos: se libera en el consultorio con anestesia local, en minutos, y el bebé puede prenderse al pecho enseguida. Suele sangrar unas gotas y ya.

En niños más grandes el frenillo es más grueso y el niño no coopera igual, así que se hace en quirófano con anestesia general breve y puntos reabsorbibles. Sigue siendo ambulatorio: entra y sale el mismo día.

Agendar valoración
Cirujano pediatra del Centro CUP, frenotomía lingual en CDMX
Recién nacidos
Consultorio, anestesia local
Niños mayores
Quirófano, anestesia general breve
Duración
Minutos
Comer después
De inmediato en bebés
Puntos
Solo si hay reconstrucción

Ofrecer el pecho enseguida

En bebés, prenderlo justo después calma y ayuda a la hemostasia. Muchas mamás notan diferencia en el agarre desde esa toma.

Ejercicios de lengua

Los días siguientes, movimientos suaves que te enseñamos. Sirven para que la zona no se vuelva a pegar mientras cicatriza.

Analgésico si hace falta

Paracetamol el primer día en bebés molestos. Muchos ni lo necesitan.

Es normal una placa blanca

Bajo la lengua aparece una zona blanquecina mientras cicatriza. No es infección y no se toca.

Qué incluye la consulta

Vale la pena decirlo antes: hay una probabilidad real de que salgas de aquí con un «no hace falta cortarlo». Eso también es un resultado.

  • Valoración funcionalQué hace la lengua, no solo cómo se ve el frenillo. Movilidad, elevación y protrusión.
  • Observamos una tomaSi vienes por lactancia, trae al bebé con hambre. Ver cómo se prende vale más que cualquier foto.
  • El tipo, identificadoDel 1 al 4, para saber qué esperar del procedimiento si hace falta.
  • Descartamos lo demásMuchos problemas de agarre son de técnica. Si es eso, te lo decimos y te derivamos.
  • Plan claroCortar hoy, esperar y revisar, o no hacer nada. Con la razón de cada opción.

Quién va a atender a tu bebé

Tres cirujanos pediatras del Instituto Nacional de Pediatría. En un recién nacido, cualquier procedimiento en la boca lo valora quien conoce al bebé completo.

Dr. Alejandro Pájaro Vallín, cirujano pediatra titular del Centro CUP
Titular

Dr. Alejandro Pájaro Vallín

Cirujano pediatra · Urología pediátrica

Cédulas 8305921 · 10993625 · 12486876

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro, cirujano pediatra

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro

Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica

Cédulas 10402640 · 13632041 · 14117742

Dr. Geovani Efraín Martínez Ocampo, cirujano pediatra

Dr. Geovani Efraín Martínez Ocampo

Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica

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Lo que dicen los papás

Reseñas publicadas en el perfil de Google del Dr. Alejandro Pájaro. No las editamos.

El Dr. Pájaro es un excelente médico: siempre está disponible para resolver cualquier duda, sin importar el canal, el día o la hora. La claridad con la que nos explicó todo fue fundamental para que decidiéramos realizar con él la cirugía de nuestro bebé.

Dalia Rivera

Me siento muy agradecida por la atención brindada a mi hijo. El protocolo que tiene junto con su equipo de trabajo previo, durante y pos cirugía brinda seguridad, confianza y minimiza la angustia y estrés que como padres experimentamos.

Elsa Jiménez

Excelente médico, amable, cordial y con alta calidad humana, y sobre todo con mucho conocimiento en su área. Tenía muchas dudas sobre el padecimiento de mi pequeño y tuvo la paciencia de resolver todas mis dudas paso a paso.

Gabriela Calleja

Preguntas frecuentes sobre frenillo lingual

Las dudas más frecuentes de mamás que están amamantando.

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro

Cirujano pediatra con alta especialidad en urología pediátrica, formado en el Instituto Nacional de Pediatría. Cédula profesional 10402640 · Pediatría 13632041 · Cirugía pediátrica 14117742.

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