Dr. Alejandro Pájaro Vallín
Cirujano pediatra · Urología pediátrica
Cédulas 8305921 · 10993625 · 12486876
Una bolita firme arriba del ombligo, en la línea del centro. Se confunde con la hernia umbilical todo el tiempo, pero hay una diferencia que lo cambia todo: esta nunca cierra sola.
Revisado porDr. Arturo Javier Cavazos Castro
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédula profesional 10402640 · Formado en el Instituto Nacional de Pediatría
Los músculos rectos del abdomen, los que forman el famoso cuadriculado, están separados en el centro por una banda de tejido fibroso que va del esternón al ombligo. Se llama línea alba, y por ella pasan pequeños vasos sanguíneos.
Cuando en alguno de esos puntos de paso queda un defecto, la grasa que está por debajo se asoma y forma una bolita bajo la piel. Eso es una hernia epigástrica. En niños casi siempre contiene solo grasa preperitoneal, no intestino, lo que la hace mucho menos peligrosa que la inguinal.
Es pequeña, suele medir menos de un centímetro y muchas veces se descubre por casualidad, al bañar al niño o cuando él mismo se la nota.
La ubicación decide el diagnóstico y el plan. Toca la zona donde ves el bulto en tu hijo.
Bolita firme en la línea media, entre el ombligo y el esternón. Es pequeña, no se reduce con facilidad y puede doler al tocarla o al hacer esfuerzo. Contiene grasa, no intestino.
No, nunca
Cirugía programada
Toca cada punto del diagrama
Es discreta y por eso muchas veces pasa meses sin que nadie la note.
Del tamaño de un chícharo o menos, bajo la piel, en la línea que va del ombligo hacia arriba.
Al toser, reír, sentarse desde acostado o levantar algo pesado. Muchos papás la descubren cuando el niño hace abdominales en la escuela.
A diferencia de la umbilical, que se reduce con facilidad, esta suele quedarse ahí porque la grasa queda atrapada en un orificio pequeño.
Molestia localizada, sobre todo si la grasa atrapada se irrita. No es un dolor intenso ni constante.
Si aparecen esos síntomas, lo que está pasando es otra cosa y hay que valorar.
A veces se encuentran dos o tres defectos pequeños a lo largo de la línea media. Se revisan todos antes de operar.
Esta es la pregunta que hay que responder bien, porque la respuesta es opuesta a la de la hernia umbilical y muchas familias esperan años por consejo equivocado.
Porque el anillo umbilical es un orificio muscular que se estrecha con el crecimiento.
Porque el defecto está en tejido fibroso, no en músculo que crezca.
Eso no significa que haya prisa. No es una urgencia y no hay riesgo de que se estrangule intestino, porque casi siempre solo contiene grasa. Se programa con calma, cuando a la familia le acomode, sin la presión que sí tiene una hernia inguinal.
Es de las más sencillas de la cirugía pediátrica. Corta, ambulatoria y con muy pocas complicaciones.
Con el niño despierto y de pie, porque la bolita se hace evidente con la presión abdominal. Acostado y bajo anestesia puede desaparecer, y buscarla a ciegas alarga la cirugía.
De uno o dos centímetros, siguiendo las líneas naturales de la piel para que la cicatriz quede discreta.
Se libera la grasa atrapada, se devuelve a su sitio o se retira, y el orificio de la línea alba se cierra con puntos. Sin malla: en niños no hace falta.
Anestesia general breve, alta en unas horas, analgésico un par de días y una semana sin juegos bruscos.
Esta es una de esas consultas en las que se sale con el diagnóstico claro el mismo día, porque todo se resuelve con la exploración.
Tres cirujanos pediatras formados en el Instituto Nacional de Pediatría, el centro de referencia del país en cirugía infantil.
Cirujano pediatra · Urología pediátrica
Cédulas 8305921 · 10993625 · 12486876
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédulas 10402640 · 13632041 · 14117742
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédulas 10820853 · 12508258 · 14806775
Reseñas publicadas en el perfil de Google del Dr. Alejandro Pájaro. No las editamos.
Excelente atención, trato humano. Siempre al pendiente del paciente. No pudimos caer en mejores manos para la intervención de mi hijo. Lo recomiendo ampliamente.
Me siento muy agradecida por la atención brindada a mi hijo. El protocolo que tiene junto con su equipo de trabajo previo, durante y pos cirugía brinda seguridad, confianza y minimiza la angustia y estrés que como padres experimentamos.
Excelente médico, amable, cordial y con alta calidad humana, y sobre todo con mucho conocimiento en su área. Tenía muchas dudas sobre el padecimiento de mi pequeño y tuvo la paciencia de resolver todas mis dudas paso a paso.
Lo que preguntan cuando aparece la bolita.
No, nunca. El defecto está en la línea alba, que es tejido fibroso y no se contrae ni se cierra con el crecimiento, a diferencia del anillo umbilical que sí es muscular.
Además, la grasa que queda atrapada mantiene el orificio abierto. Con el tiempo tiende a crecer, no a reducirse.
No. A diferencia de la hernia inguinal, no hay riesgo de que se estrangule intestino, porque casi siempre solo contiene grasa.
Se programa con calma, cuando a la familia le acomode. Lo que no tiene sentido es esperar a que cierre sola, porque no va a pasar.
Por la ubicación. La umbilical es el ombligo entero abultándose. La epigástrica es una bolita más arriba, en la línea que va del ombligo al esternón.
También por el tacto: la umbilical es blanda y se mete con facilidad; la epigástrica es firme, pequeña como un chícharo, y no siempre se reduce.
En niños, casi siempre grasa preperitoneal: la que está justo por debajo de la pared abdominal. Rara vez contiene intestino, y eso es lo que la hace mucho menos peligrosa que la hernia inguinal.
Porque la grasa queda atrapada en un orificio pequeño y se irrita. Es una molestia localizada que aparece al tocarla o al hacer esfuerzo, no un dolor intenso ni constante.
Si hay dolor fuerte, fiebre o vómito, lo que está pasando es otra cosa y hay que valorar.
Sí, es relativamente frecuente encontrar dos o tres defectos pequeños a lo largo de la línea media. Por eso se explora toda la zona antes de operar: encontrarlos todos evita una segunda cirugía meses después.
Porque la bolita se hace evidente con el niño de pie y haciendo fuerza. Acostado y bajo anestesia, con el abdomen relajado, puede desaparecer y volverse difícil de localizar.
Marcarla despierto ahorra tiempo de quirófano y evita buscar a ciegas.
En niños no. El defecto es pequeño y se cierra con puntos. La malla se usa en adultos, donde el problema es debilidad generalizada de la pared abdominal.
La recurrencia es poco frecuente cuando el cierre se hace bien. Lo que sí puede pasar es que aparezca otra hernia en un punto distinto de la línea media, si había un defecto que no se detectó.
Por eso se explora toda la línea media en la consulta y también durante la cirugía.
No hay una edad obligatoria. Como no cierra sola pero tampoco es urgente, se opera cuando se diagnostica y a la familia le acomode.
Muchas familias eligen un periodo vacacional para no interrumpir la escuela. La recuperación es de una semana sin juegos bruscos.
Dr. Arturo Javier Cavazos Castro
Cirujano pediatra con alta especialidad en urología pediátrica, formado en el Instituto Nacional de Pediatría. Cédula profesional 10402640 · Pediatría 13632041 · Cirugía pediátrica 14117742.
Las otras hernias de la infancia, que se comportan distinto.
Consulta de lunes a viernes, de 3:00 a 7:00 de la tarde. Cuarenta minutos por paciente.
—
Horarios disponibles
Selecciona un día del calendario para ver los horarios.
—
Al enviar se abre WhatsApp con tu solicitud escrita. Te confirmamos el horario en cuanto la recibamos.
Tus datos se usan solo para agendar y atender la consulta. Aviso de privacidad.