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Guía para papás

«En el ultrasonido salió el riñón dilatado»

Es de las frases que más angustian en el embarazo y de las que menos se explican. La mayoría de las hidronefrosis leves se resuelven solas antes de los dos años, sin cirugía y sin secuelas.

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro, cirujano pediatra

Revisado porDr. Arturo Javier Cavazos Castro

Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica

Cédula profesional 10402640 · Formado en el Instituto Nacional de Pediatría

Qué es la hidronefrosis

El riñón produce orina de forma continua y la envía a la vejiga por un tubo delgado, el uréter. Cuando ese paso encuentra alguna resistencia, la orina se acumula y la parte central del riñón se dilata. A eso se le llama hidronefrosis: literalmente, riñón con agua.

Más que una enfermedad, es un hallazgo. Lo que importa es qué lo está causando y si el riñón está funcionando bien. Muchas veces no hay obstrucción real: el sistema urinario del bebé simplemente todavía es inmaduro y con el tiempo se acomoda.

Se detecta en el ultrasonido del embarazo en alrededor de 1 a 2 de cada 100 gestaciones, lo que la convierte en el hallazgo renal prenatal más frecuente.

1 a 2 de cada 100Embarazos con este hallazgo
La mayoríaSon leves y se resuelven solas
Antes de los 2 añosCuando suelen normalizarse
MinoríaLas que llegan a cirugía

Los grados de hidronefrosis

Se clasifica del grado 1 al 4 según cuánto se dilató el sistema colector y si el tejido del riñón está adelgazado. El grado es lo que determina el pronóstico y el seguimiento. Toca cada uno.

Grado 1: dilatación mínima

Solo se ve un poco dilatada la pelvis renal, la zona donde se junta la orina antes de bajar. El tejido del riñón está intacto. Muchas veces ni siquiera se le llama hidronefrosis, sino pielectasia.

Se resuelve sola

En casi todos los casos

Conducta

Ultrasonido de control

Un dato que tranquiliza: los grados 1 y 2 representan la mayor parte de los casos detectados en el embarazo, y la gran mayoría se normalizan solos durante los primeros dos años. La cirugía se reserva para una minoría, casi siempre de grado 3 o 4 con obstrucción demostrada.

Por qué se dilata el riñón

Encontrar la causa es lo que define el plan. Estas son las más frecuentes, en orden.

Transitoria o fisiológica

La más común con diferencia. No hay obstrucción: el sistema urinario todavía es inmaduro y se acomoda con el crecimiento. Desaparece sola.

Estenosis ureteropiélica

Estrechez en la unión entre el riñón y el uréter. Es la causa obstructiva más frecuente y la que más veces termina en cirugía cuando es severa.

Reflujo vesicoureteral

La orina regresa de la vejiga hacia el riñón. No es una obstrucción sino lo contrario, y se asocia a infecciones urinarias.

Megauréter

El uréter se dilata, por estrechez en su desembocadura o por reflujo. Muchos mejoran solos con el tiempo.

Duplicación del sistema

Dos uréteres del mismo riñón. Es una variante anatómica frecuente que a veces se acompaña de dilatación o de infecciones.

Válvulas de uretra posterior

Solo en varones y poco frecuente, pero es la causa que más urge descartar: obstruye la salida de la vejiga y puede dañar ambos riñones.

Una señal que cambia la prisa: si la dilatación es de los dos riñones y además la vejiga se ve engrosada, en un varón, hay que descartar válvulas de uretra posterior sin demora. Ese es el escenario que sí requiere valoración temprana, no seguimiento tranquilo.

Seguimiento de hidronefrosis en el Centro CUP, CDMX
Trae el reporte del ultrasonido del embarazo, no solo el resumen. Las medidas exactas de la pelvis renal son las que permiten comparar después del nacimiento.

Qué sigue después de nacer

El plan es bastante estándar y sirve saberlo desde el embarazo, para llegar con la cabeza tranquila.

  1. Esperar unos días

    Un ultrasonido hecho en las primeras 48 horas de vida puede engañar: el recién nacido está relativamente deshidratado y la dilatación se ve menor de lo que es. Por eso el primer estudio confiable se hace después de la primera semana.

  2. Ultrasonido después de nacer

    Confirma si la dilatación persiste, en qué grado y si afecta uno o los dos riñones. Muchas veces ahí termina la historia, porque ya se normalizó.

  3. Estudios adicionales solo si aplica

    Cistografía si se sospecha reflujo o válvulas, y gammagrama renal si hay que saber cuánto funciona cada riñón y si hay obstrucción real. No se piden de rutina.

  4. Seguimiento con ultrasonidos

    Cada pocos meses al principio, espaciándose si va mejorando. Lo que se vigila no es solo el grado: es si el riñón crece bien y si el tejido se mantiene grueso.

Cuándo se opera

La mayoría no se opera nunca. La cirugía se plantea cuando hay evidencia de que la obstrucción está dañando al riñón, no por el número del grado.

Sí se opera cuando

Basta con uno de estos criterios.

  • La dilatación aumenta en los controles
  • El gammagrama muestra función renal en descenso
  • Hay obstrucción demostrada en el estudio funcional
  • Infecciones urinarias de repetición asociadas
  • Dolor en el costado o episodios de vómito

Solo se vigila cuando

Que es la mayoría de los casos.

  • Grado leve o moderado estable
  • La función renal se mantiene
  • La dilatación va disminuyendo
  • No hay infecciones
  • El bebé crece y se desarrolla normal

La cirugía: pieloplastia

Cuando la causa es una estenosis ureteropiélica y hay que operar, el procedimiento se llama pieloplastia: se retira el segmento estrecho y se vuelve a unir el riñón con el uréter, dejando un paso amplio. Se puede hacer abierta o por laparoscopia según el caso y la edad.

Los resultados son muy buenos: en la gran mayoría la dilatación disminuye y la función del riñón se preserva. Después hay seguimiento con ultrasonidos durante un tiempo para confirmar que todo drena bien.

Indicación
Obstrucción demostrada con daño funcional
Procedimiento
Pieloplastia
Anestesia
General
Hospital
Algunos días
Después
Ultrasonidos de control por meses

Qué vigilar en casa

Mientras el seguimiento sigue su curso, esto es lo que amerita adelantar la cita.

Valoración de un recién nacido con hallazgo renal en el Centro CUP
El primer ultrasonido después de nacer no se hace el mismo día: hay que esperar a que el bebé esté bien hidratado.

Fiebre sin causa aparente

En un bebé con hidronefrosis, la fiebre sin foco obliga a analizar la orina el mismo día. Puede ser una infección urinaria.

Chorro urinario débil

En varones, un chorro delgado, entrecortado o que gotea es un dato que hay que reportar sin esperar la siguiente cita.

Vómito y dolor en el costado

En niños más grandes, episodios de dolor abdominal o lumbar con vómito pueden indicar obstrucción intermitente.

Poca ganancia de peso

Un bebé que no crece bien, junto con dilatación de ambos riñones, merece valoración pronta.

Sí puede hacer vida normal

No hay restricción de actividad, ni de alimentación, ni de vacunas. Es un hallazgo en seguimiento, no una enfermedad activa.

Guarda todos los estudios

Cada ultrasonido con sus medidas. La comparación entre estudios es lo que decide, no un estudio aislado.

Qué incluye la consulta

Muchas familias llegan todavía embarazadas, con el reporte en la mano y sin saber qué esperar. Esa consulta vale la pena.

  • Leemos el reporte completoTrae el estudio, no el resumen. Las medidas exactas y de qué lado es lo que permite comparar después.
  • Te explicamos el gradoQué significa el número que te dijeron y qué probabilidad hay de que se resuelva solo.
  • El calendario de estudiosCuándo hacer el ultrasonido después de nacer y qué otros estudios podrían hacer falta, con la razón de cada uno.
  • Señales de alarma por escritoQué vigilar en casa y qué amerita adelantar la cita.
  • Sin estudios de másLa cistografía y el gammagrama se piden cuando hay indicación, no de rutina.

Quién va a atender a tu bebé

Tres cirujanos pediatras del Instituto Nacional de Pediatría, con seguimiento de hallazgos renales desde el embarazo.

Dr. Alejandro Pájaro Vallín, cirujano pediatra titular del Centro CUP
Titular

Dr. Alejandro Pájaro Vallín

Cirujano pediatra · Urología pediátrica

Cédulas 8305921 · 10993625 · 12486876

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro, cirujano pediatra

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro

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Dr. Geovani Efraín Martínez Ocampo, cirujano pediatra

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Lo que dicen los papás

Reseñas publicadas en el perfil de Google del Dr. Alejandro Pájaro. No las editamos.

El Dr. Pájaro es un excelente médico: siempre está disponible para resolver cualquier duda, sin importar el canal, el día o la hora. La claridad con la que nos explicó todo fue fundamental para que decidiéramos realizar con él la cirugía de nuestro bebé.

Dalia Rivera

Me siento muy agradecida por la atención brindada a mi hijo. El protocolo que tiene junto con su equipo de trabajo previo, durante y pos cirugía brinda seguridad, confianza y minimiza la angustia y estrés que como padres experimentamos.

Elsa Jiménez

El Dr. Alejandro es una persona sumamente preparada, además de que logra explicar de la mejor forma los diagnósticos y tratamientos disponibles. Siempre está pendiente de la evolución de sus pacientes sin importar el horario y día de la semana.

Alexa Vélez

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntan cuando llega este hallazgo.

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro

Dr. Arturo Javier Cavazos Castro

Cirujano pediatra con alta especialidad en urología pediátrica, formado en el Instituto Nacional de Pediatría. Cédula profesional 10402640 · Pediatría 13632041 · Cirugía pediátrica 14117742.

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