Dr. Alejandro Pájaro Vallín
Cirujano pediatra · Urología pediátrica
Cédulas 8305921 · 10993625 · 12486876
Si tu hijo tiene dolor repentino e intenso en un testículo, deja de leer y ve a urgencias. El testículo se salva si se opera dentro de las primeras seis horas.
Revisado porDr. Arturo Javier Cavazos Castro
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédula profesional 10402640 · Formado en el Instituto Nacional de Pediatría
El testículo cuelga de un cordón que lleva su arteria, sus venas y el conducto espermático. Cuando ese cordón gira sobre sí mismo, se estrangula: la sangre deja de llegar y el tejido empieza a morir.
No es una infección ni un golpe mal curado. Es un problema mecánico, y por eso no se resuelve con antibiótico, hielo ni reposo. La única solución es destorcerlo, y eso se hace en quirófano.
Es más frecuente en dos momentos de la vida: en el recién nacido y en la adolescencia, alrededor de los 12 a 16 años, cuando el testículo crece rápido.
Esta es la única cifra que importa de toda la página. La probabilidad de salvar el testículo depende casi por completo de cuántas horas pasaron desde que empezó el dolor. Mueve el control.
4 horas
Se cuenta desde el momento exacto en que empezó el dolor, no desde que llegaron al hospital. Por eso conviene anotar la hora.
El testículo casi siempre se salva
Dentro de las primeras seis horas, la gran mayoría de los testículos se recuperan por completo tras destorcerlos. Esta es la ventana por la que vale la pena despertar a todo el mundo e ir de inmediato.
Ventana óptimaLos porcentajes son aproximados y provienen de series clínicas publicadas. Sirven para dimensionar la urgencia, no para decidir si vale la pena ir: aunque hayan pasado más de 24 horas, hay que acudir igual.
El cuadro es bastante característico. Con las dos primeras señales ya hay que moverse.
Empieza de golpe, muchas veces de madrugada o al despertar. No es un dolor que va creciendo: aparece ya siendo fuerte.
Siempre de un lado. El adolescente puede señalarlo con un dedo y no tolera que se lo toquen.
Muy típico y muy útil: acompaña al dolor testicular y ayuda a distinguirlo de otras causas.
Se ve o se siente más elevado que el otro, y a veces en posición horizontal en vez de vertical.
Aparece con las horas, junto con la inflamación. Es signo de que el cuadro lleva tiempo.
Ojo con esto: algunos adolescentes solo se quejan de dolor en el vientre bajo, por vergüenza a decir dónde duele en realidad. Ante dolor abdominal en un varón adolescente, siempre hay que revisar los testículos.
Hay otras causas de escroto agudo, y algunas son mucho menos graves. El problema es que ninguna se puede descartar desde casa: la diferencia se establece explorando y, cuando hay duda, entrando a quirófano.
| Qué observar | Torsión testicular | Torsión de hidátide | Epididimitis |
|---|---|---|---|
| Cómo empieza | De golpe, muy intenso | Gradual, moderado | Progresivo, en días |
| Náusea o vómito | Frecuente | Raro | Raro |
| Posición del testículo | Más alto, a veces horizontal | Normal | Normal |
| Signo característico | Ninguno lo descarta | Punto azul en el polo superior | Ardor al orinar, fiebre |
| Edad típica | Recién nacido y 12 a 16 años | 7 a 12 años | Adolescentes y adultos |
| Tratamiento | Cirugía urgente | Analgésico y reposo | Antibiótico |
La regla que usamos: ante la duda, se explora quirúrgicamente. Es preferible entrar a quirófano y encontrar una hidátide torcida, que es benigna, a quedarse esperando un ultrasonido y perder un testículo. Un ultrasonido normal no descarta la torsión.
Es un escenario distinto y menos conocido. En el recién nacido no hay dolor evidente porque muchas veces la torsión ocurrió antes de nacer o durante el parto.
Un escroto duro, aumentado de tamaño, con la piel enrojecida o de color oscuro, en un bebé que por lo demás está tranquilo. Suele descubrirse en la revisión de las primeras horas o durante el cambio de pañal.
Cuando la torsión ocurrió antes del nacimiento, el testículo casi nunca es recuperable. Aun así se opera, para retirar el tejido y sobre todo para fijar el otro testículo y protegerlo.
Ahí sí es una urgencia con las mismas horas en contra que en el adolescente. Un cambio en el escroto de un recién nacido que antes se veía normal exige valoración inmediata.
Se abre el escroto, se destuerce el cordón y se espera unos minutos a ver si el testículo recupera color. Después se fija a la pared del escroto para que no vuelva a girar.
Lo que muchos papás no saben: en la misma cirugía se fija también el testículo sano. La predisposición anatómica que permitió la torsión suele estar en los dos lados, así que dejar el otro sin fijar es dejar la mitad del problema abierto.
Las dos preguntas que llegan siempre, y las respuestas honestas.
El escenario más frecuente cuando se llega a tiempo.
Duele escucharlo, pero se vive bien con uno.
Tres cirujanos pediatras formados en el Instituto Nacional de Pediatría, con experiencia en urgencias quirúrgicas pediátricas y guardias hospitalarias. El Dr. Cavazos ha presentado en congresos nacionales dos casos sobre torsión testicular y salvamento testicular.
Cirujano pediatra · Urología pediátrica
Cédulas 8305921 · 10993625 · 12486876
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédulas 10402640 · 13632041 · 14117742
Cirujano pediatra · Alta especialidad en urología pediátrica
Cédulas 10820853 · 12508258 · 14806775
Las dudas más urgentes sobre este tema.
Las primeras seis horas desde que empezó el dolor son la ventana en la que la gran mayoría de los testículos se recuperan. Entre las seis y las doce horas la probabilidad baja bastante, y después de las veinticuatro es muy baja.
Se cuenta desde el inicio del dolor, no desde que llegan al hospital. Aun así, si ya pasaron muchas horas, hay que acudir igual: se opera para retirar el tejido si no es viable y sobre todo para fijar el otro testículo.
Hay que acudir igual. Existe la torsión intermitente: el cordón gira y se destuerce solo, con episodios de dolor intenso que ceden en minutos u horas.
Eso avisa que hay predisposición anatómica y que la próxima vez puede no destorcerse. Se valora y muchas veces se fija de forma programada, con calma y sin urgencia.
No si el cuadro es claro. El ultrasonido puede apoyar el diagnóstico, pero un estudio normal no descarta la torsión, y el tiempo que se gasta en conseguirlo y hacerlo puede ser justo el que decide.
Ante un cuadro típico, lo correcto es ir a quirófano. Es preferible explorar y encontrar algo benigno a esperar un estudio y perder el testículo.
Con la torsión de hidátide, que es un apéndice diminuto del testículo y da un cuadro más leve, y con la epididimitis, que es infecciosa y progresa en días con ardor al orinar o fiebre.
Ninguna de las dos se puede descartar desde casa. La diferencia se establece explorando.
Porque la predisposición anatómica que permitió que uno girara suele estar presente en los dos lados. Si solo se fija el afectado, el otro queda en riesgo.
Fijarlo en el mismo acto no alarga mucho la cirugía y evita una segunda urgencia en el futuro.
En la mayoría de los casos sí, incluso cuando hubo que retirar un testículo. Uno sano compensa la función hormonal y la producción de espermatozoides.
Si se salvó, se vigila su crecimiento en los meses siguientes: puede quedar algo más pequeño y aun así funcionar bien.
Casi nunca. La mayoría ocurre en reposo, muchas veces durante el sueño. A veces coincide con actividad física o con un golpe, pero la causa de fondo es una predisposición anatómica con la que se nace, no algo que se hizo mal.
Puede. Algunos adolescentes solo refieren dolor abdominal bajo, por pena a decir dónde duele en realidad.
Por eso, ante dolor abdominal en un varón adolescente, siempre hay que revisar los testículos. Es una revisión de segundos que evita perder horas valiosas.
Sí. Cuando hubo que retirar un testículo, se puede colocar una prótesis más adelante, habitualmente al terminar el desarrollo puberal, por razones estéticas y psicológicas.
No cumple ninguna función hormonal ni reproductiva. Es una decisión del paciente, no una necesidad médica.
Vayan igual. Es exactamente el momento en que más ocurre y es cuando más casos se pierden por esperar a la mañana.
El Hospital Star Médica HIP, donde damos consulta, tiene urgencias pediátricas las 24 horas: Nueva York 7, colonia Nápoles, Benito Juárez.
Dr. Arturo Javier Cavazos Castro
Cirujano pediatra con alta especialidad en urología pediátrica, formado en el Instituto Nacional de Pediatría. Ponente en el LV y LIV Congreso Nacional de Cirugía Pediátrica con casos de torsión testicular neonatal y salvamento testicular. Cédula profesional 10402640.
Otros motivos de consulta del escroto y la ingle.
Consulta de lunes a viernes, de 3:00 a 7:00 de la tarde. Cuarenta minutos por paciente.
—
Horarios disponibles
Selecciona un día del calendario para ver los horarios.
—
Al enviar se abre WhatsApp con tu solicitud escrita. Te confirmamos el horario en cuanto la recibamos.
Tus datos se usan solo para agendar y atender la consulta. Aviso de privacidad.